Los personajes
Todos los que intervienen en la película viven en el valle de Huasco en el norte de Chile, donde nace el desierto de Atacama. El único personaje que no vive ahí es el Padre Chepillo que es de la parroquia de Caldera, más al norte, en la costa.
Sergio Campusano es el jefe de los Huascoaltinos (Diaguitas), autóctonos del valle de Huasco, quienes viven en mayor parte de agricultura y de cría ganadería. Firmemente decidido a denunciar las mineras Barrick Gold y Xstrata, Campusano dice haber sido expoliado de su territorio a causa de la connivencia de los Estados chileno y canadiense. Según él, las mineras usurparon a la comunidad Diaguita hasta 50 000 hectáreas de terreno en el marco de una venta fraudulenta, es decir, sin el consentimiento de todos los miembros de la comunidad autóctona.
Heredero de la teología de la liberación en América Latina, el Padre Chepillo se implica bastante con las comunidades del norte chileno. Militante muy conocido por su trabajo contra la multiplicación de los mega-proyectos mineros extranjeros en plena Cordillera de los Andes, el Padre es un verdadero guía y nos abrió la puerta de las comunidades afectadas por las mineras.
Osiel Cubillos es el líder del primer sindicato constituido en el marco del proyecto Pascua Lama de la Barrick Gold. Este hombre, que tiene un carisma y una presencia inigualables, ha sido dirigente de los primeros obreros que fueron empleado por la Barrick Gold. Según él, Barrick Gold no ha respetado el contrato de empleo, contrato que iba desde la construcción de las rutas e infraestructuras hasta las capacitaciones profesionales preparando a los trabajadores para que eventualmente ocupen puestos en la mina Pascua Lama. La compañía hizo más bien trampas y presiones para despedir a los 90 trabajadores del sindicato número 1.
Luis Faura es consejal municipal de Alto del Carmen, en el valle de Huasco. Después de la muerte de su mujer y luego de un viaje al norte minero de Chile, donde observa las catástrofes ambientales generadas por una minera mal supervisada, decide comprometerse en la lucha social. Su activismo social, su compromiso en el terreno y su peregrinación en las oficinas del poder entre los gobiernos chileno y canadiense constituyen la columna vertebral de la película.
Mario Mautz, agricultor del valle de Huasco, ha sido fue uno de los primeros en alertar contra el desarrollo de las mineras canadienses en los glaciares donde nacen los ríos que alimentan el valle en agua. Multiplicando sus apariciones públicas con las comunidades agrícolas y en los medios de prensa, Mario Mautz encarna la resistencia de la región gracias a su compromiso social, a su militantismo y a una reflexión de las más fecundas.
Mauricio Rios, combatiente desde la primera hora, es presidente de la organización “Defensa del Valle” que reúne a la gente de la región que se opone a los mega-proyectos mineros. Organizador de numerosas manifestaciones contra Pascua Lama y otros proyectos mineros en todo el del país, Mauricio es un militante incansable. Su trabajo consiste en desarrollar el ecoturismo en esa maravillosa región de los Andes, la cual ha recorrido a caballo numerosas veces. Emprendemos con él un viaje en el corazón del país virtual, en el no man’s land, ahora entregado a las mineras extranjeras.