Retrato del Director
El trabajo de documentalista de Martin Frigon encuentra sus raíces y su inspiración en Gaspésie, territorio marítimo, forestal y minero de la provincia de Quebec. Mientras descubre el cine directo, Martin se interesa en esa región que fue la de su infancia y explora el discurso pintoresco de sus habitantes. Pescadores costeros en Mourir au large (Morir mar adentro) y mineros engañados por la multinacional Noranda en Make money. Salut, bonsoir! (¡Ganar dinero y chau!) toman la palabra y militan a favor de un porvenir mejor para la región de Gaspésie, ese verdadero «tercer mundo interior» que se ha llamado sintomáticamente «región-recursos». El género documental le permite dar la palabra a los «marginados», cuya memoria es rápidamente evacuada por la actualidad y la historia oficial.
Con Eldorado, la sed de oro, su última película, Martin sigue con ese proyecto, pero esta vez en el hemisferio sur. Durante el rodaje de ¡Ganar dinero y chau!, se entera de que la Noranda relocaliza su fundición de Murdochville (Gaspésie) en el norte de Chile. Fue a partir de ese momento que se impuso la continuación de su primera película. Presenta aquí un documental singular sobre la conducta de las mineras canadienses en el extranjero.
Además de sus ocupaciones de documentalista, Martin Frigon, apasionado por la palabra, la crítica social y la historia, practica la escritura y publica (en 2007) un primer libro, Contes, légendes et récits de l’Outaouais (Cuentos, leyendas y relatos del Outaouais), en las Ediciones Trois-Pistoles.